Las mujeres, en el día de su boda parecen hadas o princesas. Están vestidas con telas carísimas, seda, terciopelo, satén, y a veces, tela hilada con plata y oro, hilo o reborde con cristales y piedras semipreciosas. El vestido de novia se convierte en un festín para los ojos, y con razón.
Los primeros vestidos de novias
Los primeros vestidos de novia no eran blancos. En sus comienzos, las novias lo que hacían eran ponerse sus mejores atuendos, algo que podrían usar una y otra vez. En aquellos días, sólo la realeza y los que eran muy ricos usaban un hermoso vestido de novia lleno de joyas de la familia. El objetivo era impresionar a la familia del novio mostrando las riquezas de la familia de la novia y sus conexiones.
Cuando la reina Victoria de Inglaterra se casó con su primo hermano el príncipe Alberto de Saxe-Coburg y Gotha, fue cuando comenzó el cambio de los vestidos de novia. Allí comenzaron a ser más parecidos a lo que son hoy en día. La Reina del vestido nupcial comenzó todo; decidió adornarse con velos y a usar polleras largas.
Hoy en día, los mejores trajes de novia reflejan la costumbres y la elegancia del viejo mundo de la moda y sus modernas líneas. Afortunadamente, hoy en día para las novias, el vestido de novia puede ser alquilado o comprado a la venta sin requerir de carísimos diseñadores. Si, eso cambio hoy en día, pero toda mujer en el día de su boda quiere sentirse como una reina, y lucir más linda que nunca en su vestido de novia tan especial y esperado.
En los próximos post, te daré consejos sobre cómo elegir tu vestido de novia idea, qué cosas debes tener en cuenta a la hora de visitar a un diseñador, y muchos otros consejos sobre este tema central en tu oda, como es la elección del vestido de novia.